Se confirma la existencia de suelos muy movidos en la política peruana. Un poder ejecutivo que dista mucho de ser poder y un congreso variopinto que se yergue como la verdadera fuerza que rige, aunque en forma atolondrada, los destinos del país.
Con la ascención de Balcázar, se tenía por seguro el nombramiento de De Hernando de Soto como titular de la PCM. No llegó ni siquiera a juramentar, y entonces se optó por Denisse Miralles, a la sazón ministra de Economía, quien a los 21 días de haber sido nombrada presidenta del Consejo de Ministros, fue finalmente renunciada. ¿La razón? La imposibilidad de que su gabinete supere con éxito la valla del voto de confianza congresal.
Con este cambio el voto de confianza se patéa para más adelante, para el día en que Ejecutivo y congreso se pongan de acuerdo.
El remplazo de Miralles es el general en retiro Luis Enrique Arroyo, exministro de Defensa y exjefe de Indeci, y su no tan nuevo gabinete incluye 5 nuevos ministros y 13 ratificados.
Los nuevos
Carlos Alberto Francisco Díaz Dañino es el nuevo ministro de Defensa, en reemplazo de Luis Arroyo Sánchez, ahora titular de la PCM.
Fue nombrado ministro de Economía, Rodolfo Acuña Namihas, en remplazo de Gerardo Arturo López Gonzáles, mientras que José Mercedes Zapata Morante es el nuevo Ministro del Interior, en reemplazo de Hugo Alberto Begazo de Bedoy.
En la cartera del Ministerio de Educación fue nombrada María Esther Cuadros Espinoza en reemplazo de Erfurt Castillo Guerra y en la de Mujer y Poblaciones Vulnerables, Edith Betzabe Pariona Valer, en reemplazo de Hary Gloria Yzarra Trelles.